Volvi a Venezuela
Volví a Venezuela después de ocho años de experiencias en el exterior. Tomar la decisión de regresar no fue fácil. Sentía resistencia a volver y me inventé algunas excusas para justificar mi decisión de no hacerlo. Estando allá, comprendí que era miedo. Miedo a sentir todo aquello que mi mente me había dicho que sentiría. Mi primera sensación fue de felicidad. Estar allí fue un bálsamo de paz, alegría, pertenencia y una conexión profunda. Volví a encontrarme con una versión de mí misma que no era la mujer que había decidido emigrar ni la que soy hoy. Me reencontré con aquella mujer que creció en ese pueblito; con la hermana que fui, con la hija que no tuve el tiempo para ser, con la amiga que un día dejé de ser y con esa parte de mí que hoy se reconoce, más que nunca, como hija de aquel pueblo.